• ¿Abya Yala o América Latina? Parte 2

Fecha de Publicación: 18-10-2026

Por: Juan Maya-Colaboración

LA MODERNIDAD Y LA SUPUESTA CENTRALIDAD DE EUROPA

En efecto, según una línea historiográfica,  la modernidad comienza con la llegada de Colón a estas tierras, pero entonces Europa no era el centro, más bien era la periferia del mundo. Incluso, según el filósofo argentino Enrique Dussel, ni siquiera lo era en el comienzo de la revolución industrial. Dussel dice, por ejemplo, que la China en 1870, producía más acero que Estados Unidos para ejemplificar el poder que ya poseía ese inmenso país asiático. Más aún, afirma que fueron los chinos quienes

descubrieron el acero ya en el siglo II de nuestra era y habrían sido los que permitieron la  instalación de ese producto estratégico tanto en Inglaterra como en EE.UU. Su propósito apunta a rehacer la historia de una manera contraria al eurocentrismo imperante. Parece increíble, pues estamos imbuidos de una historia contada  desde categorías europeas pero Dussel relata que fueron ingenieros chinos

quienes instalaron las fábricas en Inglaterra y norteamérica para producir acero y favorecer la revolución agrícola en esos países a partir del desarrollo de nuevos tipos de arado en invenciones al efecto. Es difícil pensar lo que nos dice Dussel sin despojamos de los preconceptos ideológicos europeos, que podríamos llamar de “derechas” o “izquierdas".

Para seguir con el “enfoque” que nos quiere dar Dussel, China habría descubierto el papel en el siglo IV y la imprenta en VIII. Esto quiere decir mucho antes que en Europa se tuviera siquiera idea de qué se trataba eso. Para hacer más increíble esta mirada, Dussel nos dice que un legado chino llegó a Florencia en 1434 en

forma de una colección de libros que desarrollaban temas referidos a la tecnología militar, tecnología agrícola y astronomía entre otras cosas. Según él, Leonardo Davinci solo habría sido un simple “copiador” de libros chinos. Y a nosotros nos enseñan lo gran genio que fue. ¡¿El Renacimiento fue originado en China?!  ¿Creer o no creer? No parece ser un tema de fe sino de documentos históricos que pueden dar vuelta “patas para arriba” toda la historia que nos vienen contando desde la escuela primaria. Desde esta “revolucionaria” visión, la supuesta “centralidad” europea en la historia mundial comienza hace no más de 140 años. Antes de eso los que estaban en el centro eran la China y la India quienes tenían todos los productos del comercio.  ¿Se trata de un delirio de Dussel? Será materia de una investigación más amplia de su libro “Política de la Liberación, historia mundial y crítica”, por ahora nos quedamos con esto.

 

"NUESTRA AMÉRICA", ABYA YALA, EXTREMO ORIENTE DEL EXTREMO ORIENTE

Parece un juego de palabras el subtítulo pero no lo es, ya vamos a ver. En nuestro esquema de aprendizaje tenemos “internalizado” una manera de entender la  historia y la filosofía. Por ejemplo, nos enseñan “historia o filosofía antigua” y con ello se hace referencia a la Grecia antigua y a los romanos; de igual manera nos explican que hubo una “historia y una filosofía medieval” y finalmente la edad moderna o modernidad, ahora incluso ya nos hablan de postmodernidad. Todos hemos estudiado en este esquema con los matices de cada caso o institución. ¿De dónde surge ese esquema de aprender la historia y la filosofía? Todo parece señalar al responsable ideológico de este “crimen”: EUROPA. Ellos nos enseñan cómo aprender la historia y la filosofía, por supuesto donde ellos son el centro claramente, basta ver los mapas mundiales o los textos con los que nos enseñan en las escuelas y universidades. ¿Qué es sino cuando nos dicen que la filosofía nació en Grecia con los presocráticos en el siglo VII a.C.? O toda la escolástica que nos hacen tragar de la edad media, (¿media de qué?) a Agustín,

Buenaventura, Boecio, Abelardo, Tomás, etc. Y, ¿qué decir de la modernidad con Descartes, Spinoza, Kant, Hegel y compañía? Este esquema lo venimos repitiendo hace 500 años. ¿No es hora de intentar una mirada distinta? América en el mapa se encuentra al oeste pero siempre la estudiamos en el contexto del llamado “descubrimiento” de Colón lo cual constituye por lo menos un insulto al origen y desarrollo de los pueblos de estas regiones. Si vemos en el mapa, y propongo hacer un ejercicio en tal sentido situando a este continente en el lugar que le corresponde, es decir cercano a ese extremo oriente, veremos cómo América pudo haber sido influenciada por las culturas orientales mucho antes que

la europea. Hegel decía que el mar Mediterráneo era el centro del comercio mundial, si observamos el mapa, en el ejercicio que les propuse, veremos que no puede ser posible eso, es un mar muy pequeño para serlo, quizás solo haya sido central para algunas culturas pero no para todo el mundo y aún Europa es también muy chica en el marco general de todo el planeta para estar en el centro. No parece haber dudas que la centralidad en realidad haya estado en el mar de la India o el Pacífico, es decir China que parece clave para romper nuestro eurocentrismo oxidado, sea de izquierda o de derecha y que nos impide ver nuestra identidad no como un “híbrido” sino como ese hombre nuevo, vital y fértil, atravesado por innumerables culturas. No somos indígenas, no somos europeos.  Quizás necesitamos hacer un esfuerzo mayor para saber quiénes somos impidiendo que nos vendan con nuevas recetas las viejas leyendas, rosa o negra, de los propios  europeos cuyo único único fin fue y, en algún sentido sigue siendo, someternos a sus dictados.

Es evidente que mi ejercicio solo apunta a iniciar una reflexión mucho más profunda, que me excede por el momento, y para lo cual es necesario saber más, consultar más fuentes pero sobre todo tratar de tener una mente abierta para rehacer toda la historia y la filosofía de nuestra cultura y de esa manera romper el corroído imperio del eurocentrismo anacrónico.