• Aprovechemos la historia viva

Fecha de Publicación: 29-08-2026

Por Armando Benitez-FSN-Chaco

Todos los días se mueren personas, la mayoría son adultos mayores. La expectativa de vida en nuestro país es de 76 años para los hombres y 80 para las mujeres.

Esas personas eran la historia viva como el Indio Solari, Rubén Rada, pero también los más cercanos a nosotros, que no fueron personas con el conocimiento del público como los músicos, pero que fueron protagonistas importantes de nuestra historia.

A la historia la hacen los colectivos y las personalidades que sintetizan sus sueños, como los músicos nombrados y con más razón los libertadores como San Martín y Bolivar.

Hoy cualquier abuela o abuelo de más de 80 años pueden contar sobre lo que fue tener heladera eléctrica, cocina a gas, la televisión, y todo lo que siguió, eso es historia..

Los más comprometidos podrán contar lo que fueron los bombardeos a Plaza de Mayo, el golpe militar de 1955, el Cordobazo, otros  la historia de su equipo de fútbol favorito.

Antes en la televisión abierta había programas humorísticos, mirando la tele te podías reir, hoy lo que podés ver te dan ganas de llorar. Pareciera que no quieren que nos riamos. Que estemos alegres, aunque sea por un ratito.

Y hoy no es fácil estar alegre, el que debe trabajar mas de 8 hs no le queda mucho tiempo y los precios de las cosas no son para la risa, además por lo general hoy para “parar la olla” debe trabajar la pareja. Nos quitan el tiempo.

En los años en que nuestros compañeros o compañeras eran jóvenes también había que trabajar duro, pero se tenían más derechos, para eso se luchaba.

No eran baratos los primeros televisores, en los barrios de laburantes, en los patios de las familias que se pudieron comprar uno, se juntaban los chicos a ver las series de vaqueros, se compartía.

El Cordobazo lo pudo seguir todo el país a través de los noticieros, en aparatos que eran en blanco y negro. La TV Color recien apareció el 1° de mayo de 1980 por el canál publico estatal, con la canción Aurora y una bandera argentina flameando.

Nuestra sociedad actual, aunque estamos amontonados en las ciudades, la vida está disgregada, pareciera que hubiera un plan para que los viejos estén sólos, pero no sólo para ellos, para todos todos, cuando lo más lindo de la vida es compartir.

En vez de festejar los cumpleaños de niños en centros de jubilados, por ejemplo, se alquilan salones de eventos, todo repetido, todo formateado, se comparte muy poco….

Las cosas van cambiando y eso es imparable, pero los sentimientos no tienen porque desaparecer, o mejor dicho la expresión de los sentimientos, son inherentes a la condición humana.

Hace poco el hijo de un compañero tuvo la idea de invitar a sus conocidos a juntarse en un café, en el que compartirían historias personales, hablando, compartiendo hechos que a cada uno lo había marcado. Fue una experiencia muy linda.Buena para replicarla.

Nosotros eramos tres hermanos, ibamos a la casa de unos tíos que tenían cuatro hijos, mas otros vecinitos hacíamos el público del tío Ramón que nos contaba historias rurales, de aparecidos, del duende sombrerudo,etc como se imaginarán era una época en que todavía no teniamos televisión, crrían los años 60.

No hay que desaprovechar los avances tecnológicos, hay que sacarles el jugo, hay que aprovechar para hacer reir sanamente, no a costa de la vergüenza ajena, para compartir, para crecer como humanidad.

En las historias que pueden contar los viejos hay material de sobra. Escuchar al Negro Rada es una buena inversión de tiempo y es para disfrutar con el abuelo y la abuela.

Debemos poder reflexionar juntos, es lo primero antes de la acción conjunta. Los miercoles no dejemos a los jubilados sólos. Los poderes de la injusticia saben lo poderoso que es un pueblo que comparte y sobre todo si comparte luchas.

A las puertas de un cambio civilizatorio, es más necesario que nunca ratificar los valores que nos hicieron humanos, en especial la solidaridad.