• Las ceremonias para no olvidar la patria

    Sigamos el ejemplo de los pueblos originarios. Ellos sostienen su cultura, sus valores y conocimientos ancestrales mediante las ceremonias que transmiten a las nuevas generaciones el valor de su propia historia. 

Fecha de Publicación: 08-07-2026

Por Koly Bader-FSN-Tucumán

Es frecuente que despreciemos las ceremonias en fechas patrias, por ejemplo. Y probablemente sea porque de alguna forma los recordatorios se han burocratizado transformándolos en formalidades huecas que lo que hacen es ocultar la verdadera historia. Solo por mencionar un ejemplo, un partido de la selección de futbol contiene mucha más emoción que el izamiento de nuestra bandera o los actos de una fecha como el 9 de julio.

El vaciamiento de que han sido objeto las fechas patrias sin duda tiene que ver con alguna forma de “olvido” muy beneficiosa por cierto para los grupos dominantes que de patriotas no tiene nada.

Si observamos las ceremonias de los pueblos originarios veremos que son particularmente importantes para la supervivencia de su cultura.

Las ceremonias mantienen la cultura porque transmiten de generación en generación las creencias, valores, historias y formas de vida de un pueblo. En los pueblos originarios, estas prácticas fortalecen la identidad colectiva, enseñan el respeto por la naturaleza, conservan la memoria de los antepasados y mantienen viva la lengua, la música, la danza, los símbolos y los conocimientos tradicionales. A través de la participación comunitaria, las ceremonias unen a las personas y aseguran la continuidad cultural. Logran que la comunidad reconozca quién es, de dónde viene y qué valores comparte. En los pueblos originarios, los rituales, cantos, danzas, relatos y símbolos permiten recordar a los antepasados y mantener viva la relación con la tierra, la naturaleza y lo sagrado.

Además, al participar en estas ceremonias, las personas aprenden las costumbres de su pueblo y se sienten parte de una historia común. Esto fortalece el sentido de pertenencia, une a la comunidad y ayuda a conservar su cultura frente a los cambios del tiempo.

Las ceremonias transmiten valores porque muestran, a través de acciones, palabras y símbolos, lo que una comunidad considera importante. En los pueblos originarios, durante las ceremonias se enseñan valores como el respeto por la naturaleza, la solidaridad, la unión comunitaria, la gratitud, la espiritualidad y el cuidado de los antepasados.

Estos valores no se aprenden solo con explicaciones, sino participando: escuchando relatos, observando a los mayores, cantando, danzando o realizando ofrendas. Así, las nuevas generaciones incorporan esas enseñanzas y comprenden cómo deben relacionarse con su comunidad, con la tierra y con su historia.

Sería muy beneficioso para la preservación y, diría, recuperación de nuestro patriotismo, que revaloricemos las ceremonias que lo evocan. Así, sin duda, será más difícil que los verdaderos atentados a nuestra patria que estamos viviendo pasaran casi inadvertidos. Lamentablemente.