• Milei, sentado sobre el pendrive, apuesta todas las fichas al triunfo republicano. Por Lido Egisto Iacomini

Fecha de Publicación: 21-06-2026

Por Lido Egisto Iacomini - Colaboración

Atenazado entre la humillación militar que le provocó Irán y la perspectiva de su derrota en las elecciones norteamericanas de Noviembre, Trump prefirió agachar la cabeza y ablandar sus condiciones para alcanzar un acuerdo sobre el cese del fuego en la guerra contra Irán.

Desinfladas sus típicas fanfarronerias ante la nueva potencia emergente en la geografía de Medio Oriente, la patria de los Ayatolhas, Trump de la mano de Marco Rubio y con la ayuda de su lacayo Javier MILEI, potencia su ofensiva latinoamericana para asegurarse el   control del patio trasero.

Ahora más que nunca, los recursos naturales de la región son invalorables. El litio, las tierras raras y el gas de Bolivia no pueden tener otro dueño que los norteamericanos. A pesar de controlar el Atlántico Sur gracias a MILEI, EEUU encuentra dificultades más al norte porque Brasil, Colombia y Méjico, si no cambian de color, garantizan el control oriental del Caribe y Sudamérica.

Pero en la costa del Pacífico, con pocos dólares y muchos soldados, con Chile, Ecuador y Perú formando el Escudo de las Américas, le garantizan dominio por un tiempo, para impedir convertirse en una ex potencia. A los pueblos sublevados de Perú y Bolivia se les hace cuesta arriba la lucha por su Soberanía económica y política. Están enfrentando un tigre herido.

A ese Escudo derechista y ultra reaccionario se suma el fiel escudero de Trump, Javier Milei, que, a pesar de su vertiginoso declive interno, envía pertrechos "antidisturbios" al presidente acosado de Bolivia, Rodrigo Paz.

Donald Trump se sabe derrotado y por eso firma forzado un preacuerdo de paz con Irán. Milei se juega por Trump a pesar de estar sentado sobre el pendrive de Adorni, porque si Trump pierde en las elecciones de Noviembre no hay quien lo salve, ni Karina ni los perros del cielo...