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Cipayismo al palo
Son fundamentalistas de un sistema de dominación extractivista de bienes físicos y culturales para desangrar la Patria de sus riquezas naturales y su memoria histórica de lucha, implantando el desánimo, la derrota y la crueldad del empobrecimiento extremo a nuestro pueblo. Por Francisco Ramos
Fecha de Publicación: 17-05-2026
Por Francisco Ramos -FSN-CABA
El actual régimen político que venimos padeciendo desde el 10/12/2023 es de un nivel de cipayismo extremo, sólo comparable con las décadas infames de los años 30 y los '90 del siglo pasado. Tan es así que podemos caracterizar estos años desde la asunción de Macri, a fines del 2015, hasta la fecha, como la 3er. Década infame de nuestra historia reciente. Un régimen libertario que, desde hace más de dos años, con origen electoral, se montó sobre la estructura estatal de un Estado de base capitalista dependiente, no para destruirlo como decían en campaña, sino para usarlo en beneficio de los intereses del Imperio anglo sionista en nuestro país. Un plan de exterminio occidental, que reafirma nuestro rol internacional de semicolonia como una factoría proveedora de bienes naturales para el norte desarrollado, sin capacidad industrial alguna y con sus servicios públicos reducidos a la mínima expresión, salvo la seguridad interior, que sirve como aparato represivo de la protesta social.
Son fundamentalistas de un sistema de dominación extractivista de bienes físicos y culturales para desangrar la Patria de sus riquezas naturales y su memoria histórica de lucha, implantando el desánimo, la derrota y la crueldad del empobrecimiento extremo a nuestro pueblo.
En medio de esta oscura situación objetiva, van surgiendo de a poco, reservas latentes de reacción por sobrevivencia y con organización colectiva en diferentes ámbitos del territorio nacional, desde las asambleas ambientalistas, la defensa de los Glaciares y la educación pública, levantamientos en Mendoza y Chubut contra la entrega y el saqueo, y la reciente formación gremial del FreSU Frente de Sindicatos Unidos, con los metalúrgicos, ATE y Aceiteros como punta de lanza de una centena de gremios combativos dispuestos a plantarse frente al desgobierno de Milei y compañía.
Sabemos que Milei no es Milei, sino toda la murga financiera y el respaldo fundamental del gobierno yanqui, contra ellos resistimos y luchamos por pasar a la ofensiva popular.
Mientras, en el frente externo, la suerte del régimen de Milei está fuertemente atado al destino político de Trump en los próximos meses, teniendo en cuenta las elecciones de medio término en EE.UU. de noviembre de este año.
Pero, para un posible avance popular, no es lo mismo que Milei termine los 4 años de mandato (como logró Macri), que, por hartazgo e indignación del pueblo, lo presionemos a renunciar antes del ciclo constitucional, haciendo valer la Soberanía popular como máximo poder efectivo contra los planes de los monopolios y el Imperio.
En este sentido, es el factor subjetivo el que falta madurar en acción y organización, ya que los poderes "democráticos" del sistema están absolutamente cooptados y podridos por el enemigo.
En este cuadro de situación, nuestro FSN deberá contribuir antes de los tiempos electorales, a coordinar con otras fuerzas, las acciones políticas dirigidas a recortar el poder y la imagen del gobierno lacayo, bastante deslucida con el escándalo Adorni, como también aportar a la formación de un conjunto de orgas, frentes y asambleas de diferente origen con un serio compromiso político de objetivos concretos de corto y largo plazo en la construcción de poder popular, en nuestro país y toda la Patria Grande.