-
¿Está linda Buenos Aires? Por Francisco Ramos
Fecha de Publicación: 17-05-2026
Por Francisco Ramos-FSN-CABA
“La ciudad más linda del mundo”, dice el slogan del primo Macri... y seguro que lo es, pero no por la runfla que nos gobierna…
Más allá de slogans amarillos, la verdad es que además de linda, Buenos Aires es por su presupuesto y recaudación, la ciudad más rica del país, y a pesar de eso convivimos con un montón de injusticias.
En los años de la pandemia, en el Comité Solidario de San Telmo promovíamos una cuádruple emergencia social. Decíamos en el documento fundacional que era imprescindible declarar la “emergencia alimentaria, sanitaria, educativa y de vivienda” para toda la población más desprotegida del barrio y de la Capital Federal. Cuatro derechos constitucionales desatendidos en forma continua y alarmante, mientras el discurso oficial era “quedate en casa” y miles de vecinos sin techo deambulaban en riesgo de muerte, y encima sin medios para buscarse la vida. Los comedores y ollas populares se multiplicaron y se hicieron campañas de vacunación anti covid con el apoyo de esas Ollas "esenciales" a las que luego les negaron alimentos que se pudrían en galpones. Aquella pandemia mundial nos mostró lo importante en pleno rostro del capitalismo, pero vino precedida de otra pandemia, la fiebre amarilla macrista y continuada por la pandemia libertaria de Milei. Para colmo de pestes, en Buenos Aires importamos otro Macri proveniente de la zona norte del conurbano bonaerense, morocho pero macrista en toda Ley, siguió la recomendación de su primo Mauricio, de hacer "lo mismo, pero más rápido", para estar a la altura de la crueldad de Milei y su régimen antidemocrático.
En estos casi 20 años de gestión oligarca en la ciudad (desde 2007) tras haber hecho enormes negociados privados con las tierras públicas de todos los vecinos y vecinas, Jorge Macri desde hace más de dos años se ha jactado de haber logrado más de 500 desalojos "administrativos" violentos por parte de la Policía de la Ciudad de edificios, viejos hoteles y conventillos con la excusa del riesgo de derrumbe, dejando miles de familias a la deriva. Es una política de vivienda muy clara, alquileres y expensas por las nubes sin regulación alguna, sin trabajo ni changas por la abrupta caída del consumo, subsidios que no alcanzan para pagar ni la mitad de una pieza de pensión, y cada vez más personas en situación de calle que se han multiplicado, como resultado del tercer y último Censo popular (elaborado entre el 26 y el 29 de junio de 2025) con 12.000 personas sin techo solo en BA. Ante el empobrecimiento creciente de las clases populares, la política macrista siempre fue esconder la “basura” debajo de la alfombra, para que la ciudad parezca más linda. Con ese sentido se han creado unos 60 “CIS” Centros de integración social o "paradores" por toda la ciudad, para que no se vea tanto ciruja por las calles, cuestión que asquea a sus votantes, y es el único motivo de esa política.
Hablamos de una ciudad con miles de departamentos vacíos, que sostienen por la convicción de una política de especulación inmobiliaria, donde el hábitat no es un derecho humano sino un capital de inversión para que los sectores acomodados vivan de rentas.
Un informe del MPD “Ministerio Publico de la Defensa” de la Ciudad, arroja que en 2025 el subsidio habitacional porteño "690" otorga como máximo $227.000, con lo cual se cubre apenas la mitad del costo promedio de una habitación; es una respuesta de emergencia, pero que no garantiza condiciones dignas y no termina de dar una respuesta a largo plazo. Este déficit genera endeudamiento familiar, mudanzas permanentes y mayor inestabilidad habitacional. Cabe destacar que los hoteles familiares están concentrados en pocas zonas: sólo cuatro comunas reúnen casi el 80% de los hoteles familiares (Comunas 1; 3; 5 y 7). En cuanto a los barrios, Constitución y Balvanera lideran con la mayor cantidad de hoteles. En términos habitacionales, la comuna 1 tiene una dependencia muy alta de lo que es el mercado informal de alquileres, casi la mitad de los hogares son inquilinos. Cabe destacar también que hay 22.500 hogares viviendo en hoteles y pensiones (alrededor de 44.000 personas), la hotelería familiar juega un papel central para paliar la emergencia habitacional de la CABA, cuya situación ha empeorado en forma notoria.
El censo popular de PSC personas en situación de calle del año pasado en CABA, representó un aumento del 60% en comparación con el último censo popular de 2019 y un crecimiento acumulado del 170% en los últimos ocho años. Se destaca que un 40% está hace un año en situación de calle y que el 80% de las PSC han sufrido violencia institucional, principalmente por parte de la Policía de la Ciudad y el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. El 64% reconoce, además, un deterioro en su salud desde que vive en la calle y más del 66% realiza alguna actividad laboral para subsistir, principalmente changas, cartoneo y ventas ambulantes.
Los datos del Censo Popular contrastan de forma notable con los datos oficiales del relevamiento del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, que en noviembre de 2025 registraron 5.176 personas en calle, frente a las 4.049 contabilizadas en noviembre de 2024, lo que representa un incremento del 27,8%.
Además la gestión macrista en la ciudad, reforzó operativos para “ordenar el espacio público”: según Macri, ya se realizaron 12 grandes intervenciones (razias) contra vendedores ambulantes en zonas como Once, Constitución, Parque Patricios y Liniers. Es decir, la persecución del trabajo informal de esa misma población en total vulneración.
A todo esto le debemos agregar la problemática del transporte público en manos privadas con menos frecuencias y aumentos sostenidos del precio del boleto, que hace cada vez más difícil ir a trabajar por 2 pesos.
En síntesis, la disputa por el m2 en la ciudad es de una enorme violencia institucional contra los sectores más humildes, a favor del 1% más rico de la Ciudad más linda y más injusta del país.