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Adorni se hunde arrastrando a Milei. Por Lido Iacomini
Fecha de Publicación: 10-05-2026
Por Lido Egisto Iacomini-Colaboración
El deterioro, pareciera ya irreversible, del nefasto experimento MILEI deja a la extrema derecha sin perspectiva electoral posible.
El calendario electoral 2027 se anticipó y olfateando la descomposición de un MILEI arrastrado por Adorni, los políticos de la tibia oposición, como cuervos que avistaron un cadáver, aceleran su llegada y se van posicionando en exhibición, sobretodo quienes creen pueden ser sus sucesores.
Por la lógica determinada por la historia, el peronismo no puede estar ausente y sintiéndose el favorito de la oposición, desata una interna tumultuosa a pesar de poner en riesgo a quien posee las condiciones más favorables para el triunfo, que es Axel Kicillof.
Descartada la derecha macrista por su fracaso cuando gobernó y desgastado el centro derecha peronista, modelo Scioli, Pichetto o Fernández quienes junto a los dirigentes cegetistas más burocráticos, han dejado de constituir una opción política creible y han abierto un espacio por donde se ha desarrollado con impetuosidad un liderazgo por izquierda. Socialmente marginal y aún de incierto destino electoral, ha agregado condimento picante a la coyuntura actual.
Myriam Bregman es, por las suyas y por lejos, la figura más destacada de ese fenómeno.
En un movimiento hasta cierto punto inopinado y mucho menos explicitado, la Bregman tomó distancia del Fitu y organizó su propio acto del 1 de Mayo.
Por supuesto fué acusada por éstos de divisionista. Resultado: hubo dos actos de la izquierda para la histórica fecha.
No está clara la deriva de la naciente estrella publica, ya que no hubo creíbles explicaciones de su decisión. Podemos, y es necesario, hacer elucubraciones. Es imposible escindir su decisión de la altísima imagen positiva que tiene en la sociedad, alrededor de la misma que tienen Cristina y Kicillof. Hace muchos años que una figura de la izquierda no alcanza esa estatura social. Se me ocurren dos, Zamora y Tosco. Y no mucho más.
Supongo que la ambición de seguir creciendo la llevó a entender que la estructura política del trotzkismo es un corset de hierro que impide la flexibilidad y la movilidad necesarias para jugar en la liga grande de la política Argentina.
Cómo en espejo desde las tribus ajenas a esa izquierda, crecen las expectativas e ilusiones de una alianza mágica para aprovechar ese reconocimiento público. Grabois en primer lugar, pero no el único.
Pero también se hacen explícitas las dudas, pesimismos y prevenciones.
En cualquier otro país que no sea la Argentina, para sacarse de encima el fascismo la lógica es la más amplia unidad popular.
Los números y encuestas actuales dicen que unir a la Bregman con Kicillof resultaría un cóctel explosivo e imbatible.
Pero estamos en Argentina y acá, hasta ahora, es una combinación imposible. Y cada uno defiende su propio e histórico sectarismo.
Pero vale hacerse la pregunta. ¿hasta dónde el gesto de distanciamiento e independencia de la Myriam la aleja del corset del sectarismo del FITU?
Luis Zamora tuvo que construir un partido propio y Agustín Tosco, si bien rondaba los territorios del Partido Comunista, cierta ambigüedad en esa ubicación le otorgaron flexibilidad táctica y un horizonte mayor.
En paralelo toda una corriente sindical disconforme con la CGT y en plena ebullición se reúne en Pilar (1600 delegados) y lanza el FRESU (Frente Sindical Unido) dónde se destaca la figura de Abel Furlan, metalúrgico y Rodolfo Aguiar de ATE.
Mientras la patria en peligro, hambreada y en desintegración, requiere un urgente gobierno de salvación nacional, observamos con esperanza e incertidumbre el fruto de esta creciente movilidad y ebullición. Política y Programa, Organización y Conducción son las demandas de la hora.