• El tañido de dos campanas

Fecha de Publicación: 29-03-2026

Por Marta Suarez-FSN-Rosario

Hace una semana un concejal, rosarino y derechoso el concejal, pedía que se denuncien a cuidacoches. Y como hacen siempre, porque en planificación son buenos, tiraba otra vez el tema de los “trapitos” y lo instalaba. Estaba preparando la media sanción que dio la cámara de senadores a la prohibición de los cuidacoches en la provincia de Santa Fe.

La ley, dicen ellos, contempla capacitación en oficios para que vayan a laburar. Que a los que encuentren cuidando autos -la primera vez- lo mandan a hacer trabajo comunitario y si reincide, 10 o 15 días presos… ¿En serio? ¿En serio trabajo social? ¿Los Senadores mandarán a los comedores comunitarios, a donde asisten ellos o sus familias? ¿Los mandarán para que conozcan la realidad de pobreza y exclusión que sufren cada día? Además de inconducente, es altamente perverso.

¿En serio esperan que consigan trabajo si cierran, cada día, decenas de fábricas y talleres?

¿En serio los llevarán presos?

Cuando leía lo que habían sancionado, pensé que muchos de ellos y ellas (muchas familias que se dedican a esto) viven en la cuadra donde hacen la changa. Porque están tan en el borde que no tienen casa, y los vemos todos los días. ¿Cómo fue que estos legisladores no pensaron en asistirlos antes? Si no cuidan coches no importa que estén en la calle, que vivan en la calle, que duerman en los contenedores o en los recovecos de algún edificio… En realidad… un asquito los senadores y las senadoras.

Falta saber qué ocurrirá en diputados, pero no sería sorpresa que saliera como está, así de horrible como está. Y como detalle, les da a los municipios el poder de aplicación, justo cuando se está trabajando los borradores de las potestades de la autonomía municipal. Sin remate.

 

La otra noticia es el horror, es el ejemplo del horror en tiempos regresivos donde la derecha atropella. Un trabajador de seguridad privada, ante la falta de pago de varios salarios, amenaza con prenderse fuego. Todos vimos el video. Todos escuchamos la bronca y desesperación de quien laburó pero no le pagaron y entonces no hay comida en la mesa. Todos vimos entonces el chispazo y la llamarada. El chispazo no fue un fósforo. Fue el disparo de una Taser. Un policía disparó con su taser a un hombre que estaba mojado de nafta. Todos escuchamos los gritos.

Parece que el gobernador no vio el video ni escuchó los gritos… Hizo declaraciones diciendo que la policía sabe muy bien usar esas pistolas y que habrá que ir a la justicia para verificar si es cierto lo que todos vimos. Queda esperar que los jueces vean el video, que escuchen los gritos y no se asusten con las amenazas de la empresa o del gobernador o del seguro.

La Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe dio media sanción a una modificación del Código Procesal Laboral, orientada a ordenar un sistema que hoy funciona de manera desordenada, ineficiente y con resultados injustos… dice uno de los diarios. Los legisladores (la enorme mayoría de ellos), aseguran que es para reducir los juicios. ¿Curiosamente no mencionan si habrá justicia y no aclaran para cuál de las partes es injusto, para la patronal o los laburantes?

En este punto pedimos por la libertad de las personas presas por defender derechos, ideas, territorios y el agua nuestra de cada día.

Mientras…el 24 de marzo

Camino a la San Martín, me sorprendió el corte de calle una cuadra antes de lo habitual. A pesar de mi puntualidad la plaza con sus calles circundantes estaba ocupadas por grupos que que se iban fusionando por cercanía de pasión, de alegría. Y no encuentro muchos conocidos y el corazón brinca porque los y las jóvenes ocupan el espacio y los tambores con los bombos suenan como una orquesta… con sonidos diferentes pero al unísono, convidando ritmos y sueños, impulsando el movimiento en la tarde que anticipa el otoño.

Se repintan pañuelos y siluetas en el suelo, a los pies del Libertador inmortalizado en metal. Jóvenes que libran batallas para el menor daño reparten frutas frescas para saborear mientras se espera.  Un acto en la esquina de Dorrego y San Lorenzo, donde funcionó el centro clandestino más céntrico de todos. Voces compañeras cuentan de ayer y de hoy  y se vivan a los compas que por ahí pasaron y hoy son ausencia sentida.

En la esquina quedaron las fotos en pancartas y eran levantadas por brazos amorosos que pasaban y los llevaban a marchar, los volvían a la lucha. Abundaron los pañuelos, artesanales y caseros, en pancartas, con consignas o flores.

Todas las tribus todas, porque como a los nazis les va a pasar... Nadie se quedó en casita, ni olvidó el camino a las calles que son nuestras. Ni los gremios, ni los estudiantes secundarios, Ni los universitarios, docentes y estudiantes. Ni las organizaciones sociales, ni los partidos. Las hinchadas del futbol local no fueron rivales este día y optaron por la memoria. Las que dicen maternar es político y algunas crías andaban en triciclo la marcha. El que no salta es militar… las y los jóvenes ponen la energía nueva y  en los pañuelos llevan los años de organización y coraje, uniendo pasado y presente para buscar un nuevo horizonte.

Los Organismos organizaron y encabezaron esta marcha que superó las expectativas. Algunos hablan de 150.000 y otros 180.000. Una casualidad que la diferencia sea 30.000? Lo seguro es que en las calles quedará, por mucho tiempo, el eco de cada presente, de cada consigna proyectando futuro.

Al bajar por Santa Fe, al borde del Monumento, viendo la inmensa marea de pueblo que éramos, con la memoria iluminando, recordé la frase de Abdala, estamos aquí “porque nos da orgullo nuestro pasado y porque hoy sentimos que continuamos a aquellos compañeros que dieron la vida por un país distinto” y la emoción no se disimulaba. Nadie podía.

Luego la música solidaria y comprometida. El documento que promete unidad y asegura memoria. La emoción que hermana. Los dinosaurios que desaparecerán. Y el compromiso de levantar las banderas, de buscar los caminos para que alguna vez, alguna vez… todo sea como lo soñamos